El histórico equipo coreano DRX acaba de entrar en una nueva etapa: ahora competirá bajo el nombre KRX, un movimiento que no responde a un simple cambio estético, sino a una jugada estratégica ligada directamente al negocio. Detrás del nuevo tag está Kiwoom Securities, una de las firmas financieras más grandes de Corea del Sur, que cerró un acuerdo de naming sponsorship con la organización para integrarse en su identidad competitiva. En la práctica, el equipo pasa a llamarse “Kiwoom DRX”, pero dentro del servidor y en broadcasts será reconocido como KRX.
Este tipo de movimientos no es nuevo en Corea, especialmente en ligas como la League of Legends Champions Korea, donde los patrocinadores forman parte central del branding de los equipos. La diferencia es que DRX no es cualquier organización: su nombre está cargado de historia, desde su run legendaria en Worlds hasta su consistencia en títulos como Valorant, lo que hace que el cambio tenga mucho más peso simbólico para la escena global.
El porqué es simple: plata, expansión y posicionamiento. Kiwoom busca meterse de lleno en el ecosistema esports para conectar con audiencias jóvenes —especialmente Gen Z— mientras que DRX asegura respaldo financiero en un entorno cada vez más caro y competitivo. Es un win-win corporativo, aunque para los fans el cambio a KRX se sienta raro de primeras. Aun así, que no haya confusión: esto no es un equipo nuevo, ni una venta completa. DRX sigue siendo DRX en esencia, solo que ahora juega bajo otro nombre, uno que refleja cómo el negocio está moldeando cada vez más la identidad de los esports.